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El pretendido síndrome de alienación parental

Publicado por Joan Montane sábado, 14 de noviembre de 2009

Hoy recomiendo este libro ilustrativo de una realidad demasiado desconocida, sobre todo teniendo en cuenta los graves efectos que puede ocasionar a quien le toque padecerlo.





El “pretendido síndrome de alienación parental”, tal como lo ha denominado la Asociación de Psicología Americana (APA), “SAP” por sus siglas en castellano, y la ideología que lo sustenta, son un constructo pseudo-científico que ha sido utilizado, desde su creación en Estados Unidos en 1985, en el ámbito de la justicia y en las causas de divorcio en las que se disputa la custodia de los hijos, generando situaciones de alto riesgo para las criaturas y provocando una involución en los derechos humanos de niñas y niños y de las madres que pretenden protegerles.

El efecto intimidatorio que produce su sola mención en la justicia, facilita que algunos profesionales, regidos sólo por el afán de ganar, lo utilicen habitualmente en los casos controvertidos de divorcio. Este atributo del “SAP” lo convierte en un instrumento “ad hoc” que además invisibiliza el incesto y la violencia de género preexistentes. La aparición del “SAP” en cualquier litigio judicial lo reduce todo a la alienación paterna y convierte automáticamente a las víctimas en victimarios.

En este libro las autoras presentan, a través de una exhaustiva investigación, la auténtica realidad de este infundado síndrome, carente de toda base científica, desechado en la actualidad en EEUU. Pretenden con él formar e informar a profesionales del derecho, la salud mental y los servicios sociales que quieran llevar a cabo una buena praxis en el campo del divorcio y la custodia y aportar argumentos, desde el conocimiento y la racionalidad, que permitan reintegrar a las víctimas la credibilidad de sus legítimas quejas sobre un progenitor abusivo y negligente.

El objetivo final de este libro es proteger a las niñas y niños, víctimas inocentes de la aplicación de este supuesto síndrome, de la “terapia de la amenaza”, coacción que proponen quienes lo aplican como único “tratamiento” válido.

Sonia Vaccaro es Psicóloga clínica con especialidad en victimología y violencia de género. Trabaja desde hace más de veinte años en temas relacionados con la violencia basada en el género: en la prevención, asistencia a las víctimas, formación a profesionales y supervisión de casos clínicos. En Argentina fue integrante del Equipo de Investigación Interdisciplinar en Violencia Familiar de la Dirección Nacional de Política criminal. Actualmente vive y trabaja en España para la Comisión de Investigación de Malos Tratos a Mujeres.

Consuelo Barea Payueta (Barcelona, 1949). Se licenció en Matemáticas en 1976 y en Medicina en 1984. Trabaja como médica psicoterapeuta desde 1984. A partir de 1995 ha centrado su práctica profesional en la Prevención de la Violencia de Género con la asistencia a las víctimas, realización de peritajes, formación a profesionales, y asesoramiento a instituciones y organismos.

3 comentarios

  1. Anónimo Says:
  2. Cuando alguien recomienda un libro que pretende tener caracter científico, o está entregada a la ideología que lo sustenta o su ingenuidad no le ha permitido investigar que existe ingente literatura científica que trata la sintomatología de tan controvertido (para quién le interesa) síndrome.
    Que sus consecuencias están siendo tratadas por multitud de profesionales de la psiquiatría y psicología, ya no de este país, sino de todo el globo terraqueo.
    Que desde el Ministerio de Asuntos Sociales, en la época de Caldera, se impartieron cursos de capacitación para los profesionales de la salud, para que supieran abordar las consecuencias del mismo.
    Que desde el departamento de psicología jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España, se avaló la pertinencia de profundizar en su sintomatología.
    Que las causas de sus sintomas no tienen que ver con el género, sino con la mala leche de los progenitores (madres o padres) que lo utilizan para eliminar de la vida de sus hijos al otro.
    Que se trata de un maltrato a la infancia de consecuencias devastadoras.
    Que sus efectos perversos fueron reconocidos por el jefe del ejecutivo, Sr. Rodríguez Zapatero.
    A partir de esto siga recomendando lo que considere oportuno sin importarle el daño que la negación de una realidad produce en la infancia. Atentamente. Francisco

     
  3. JoanMontane Says:
  4. Hace tiempo que perdí la ingenuidad, y mi única ideología en esta causa es luchar contra el abuso sexual infantil y cualquier cosa que lo encubra, distorsione o defienda.

    Tanto la OMS como la Asociación Psiquiátrica Americana han rechazado su inclusión en las clasificaciones de trastornos mentales. Tampoco la Asociación Médica Americana ni la Asociación Psicológica Americana han reconocido el SAP como un síndrome valido.

    Gardner, inventor de dicho síndrome y que alude a sí mismo como autoridad en la materia, propuso, entre otras lindezas, que a nivel judicial se transfiriera la custodia del menor al progenitor rechazado, el padre, interrumpiendo la comunicación con la madre, quien debería ser tratada por un experto en SAP, mientras se desprograma al menor, lo cual podría estar bien si el SAP fuera una verdad demostrable e incontrovertible, pero por desgracia no es así, sino que suele utilizarse en los procesos de divorcio como arma arrojadiza, y no desde luego para el bien del menor, quien en la mayoría de los casos es quien sufre las consecuencias del pretendido síndrome.

    También me parece importante señalar que para el Sr. Gardner las actividades sexuales entre adultos y niños son consideradas como algo natural dentro de la actividad sexual humana. Mantenía que una agresión sexual no era necesariamente traumatizante para el menor, y que dicho trauma obedecía mucho más a la actitud de la sociedad, excesivamente punitiva y moralizante hacia quien desarrolla sus pulsiones pedófilas.

    Igualmente interesante es saber que Gardner publicó sus escritos en una editorial de su propiedad y que dichas publicaciones no fueron aceptadas por ninguna revista científica.

    Es curioso que se pretenda siempre anteponer el bien del menor cuando la realidad es justo la contraria. Ante los casos de malos tratos y abusos sexuales padecidos por el menor por parte del padre, lo más habitual es encontrarnos en un callejón sin salida. Si ya es difícil demostrar un abuso sexual (de hecho la mayoría de veces no se consigue, y no porque no ocurra) ahora, con el SAP, las víctimas quedan doblemente desprotegidas. Cualquier cosa que hagas o digas en este sentido, supone el riesgo real de ser considerado un “alienador”, y por tanto a perder la custodia.

    Por supuesto; seguiré recomendando lo que considere oportuno y lo haré, precisamente, porque sí me importa el daño que se hace a la infancia. Por eso llevo tantos años luchando.

     
  5. Anónimo Says:
  6. CONSIDERACIONES EN TORNO A LA PERTINENCIA DEL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL EN LA EVALUACIÓN PSICOLÓGICA.
    Comunicado de la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España. 18/06/2008
    Por parte de la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España, deseamos avalar la conveniencia del análisis de la problemática que se conoce como Síndrome de Alienación Parental en la evaluación psicológica, tanto dentro del ámbito forense del derecho de familia, como de otros relacionados. Los investigadores y los psicólogos muestran gran consenso al considerarlo como una alteración cognitiva, conductual y emocional, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores. Esta conducta y actitud de rechazo y minusvaloración, es injustificada o responde a una clara exageración de supuestos defectos del progenitor rechazado. Para hablar de este síndrome, debe descartarse por completo la existencia de cualquier forma de maltrato o negligencia en los cuidados del niño, asegurándose de que las críticas no se refieran a conductas o actitudes reprochables por parte del familiar rechazado. Como todo avance científico y profesional, está sujeto a continua revisión, pero no puede ser negado "a priori", cuando existe literatura científica y actividad profesional que lo describe, y reconoce su utilidad.
    http://www.infocoponline.es/view_article.asp?id=1942

     

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